Un segundo de ventaja.
Dos miradas también fueron cicatrices.
Tres silencios aprendiendo a hablar.
Cuatro días tardé en echarte de menos.
Cinco vocales ya no son suficientes.
Seis sonrisas me parecen pocas.
Siete gatos de una vida.
Ocho noches a tu lado cada hora.
Nueve veces en mi casa no es sorpresa.
Diez cuentos si es contigo quiero volver a empezar.
miércoles, 20 de marzo de 2013
martes, 19 de marzo de 2013
Primero habría que aprender a ver el vaso.
Entérate,
de que no siempre que cierras los ojos
estás dormida
ni siempre que los abres
estás despierta.
Entérate,
Porque hasta que no lo hagas,
seguirá invadiéndote esa sensación
de de que ya nada te hace vibrar.
Nada es demasiado,
y todo es suficiente,
pero para quién.
Tu cara,
la misma con la que te mira el plato de lentejas
deseando que no te lo comas,
suplica cada día que todo sea diferente.
Quizás un príncipe azul,
un billete premiado de lotería,
un trabajo en otro país,
o simplemente follar en un ascensor de época ¡qué más da!
Con más pajaros en la cabeza
que mariposas en el estómago,
Con seis vidas menos
de que las que tiene un gato callejero,
sales cada día
dejando caer la arena de tu reloj.
Porque tu tiempo ya no pasa, cae,
porque entre semáforos en rojo,
la música del ipod ,
y extrañas compañías
dentro de poco serás tú
el sustantivo que acompañe a "Aguas Mil".
Y es que ENTÉRATE ,
porque estás mirando a través de la jaula
buscando las llaves
y al final,
va a resultar que están dentro.
Entérate,
habría que aprender a ver el vaso,
y después...
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